¿Por qué los gatos tienen la nariz mojada?
Puede que alguna vez hayas escuchado que los gatos tienen que tener la nariz húmeda, ya que es un signo de buena salud y de ausencia de enfermedad. Pues bien, esto no es del todo cierto, pues la humedad de la nariz de nuestros gatos puede cambiar a lo largo del día, con las temperaturas, el ejercicio, la alimentación, el acicalamiento o el estado de salud. Pero, ¿por qué los gatos tienen la nariz mojada?
Si te preguntas qué pasa si mi gato tiene la nariz mojada, no te preocupes, es normal. Esta humedad es producida por las glándulas situadas alrededor de sus fosas nasales, en la zona del rinarium. Junto con el conducto lagrimal interior, favorecen las secreciones y hacen que la nariz de tu gato naturalmente se encuentre algo mojada.
Por otra parte, si, al contrario, notas que la nariz de tu gato está seca y ha perdido su humedad, puede ser debido a motivos como el calor, la deshidratación o la fiebre.
Además de la humedad de la nariz de tu gato, hay algunas causas que pueden explicar que esté mojada. Destacamos las siguientes:
Acicalamiento: ya sabes que los gatos, siempre que estén sanos, dedican mucho tiempo de su día a esta actividad, lo que les permite relajarse y sentirse limpios de suciedad y de organismos que pudieran poner en riesgo su salud.
Ingesta de agua: otro motivo que puede explicar la humedad en la nariz de tu gato es que acabe de pasar por el bebedero para ingerir un poco de agua.
Condiciones climatológicas: los meses más fríos del año y los lugares con humedad ambiental más elevada, también suelen hacer que las narices de nuestros pequeños felinos se encuentren más frías y húmedas que en otros meses del año, a diferencia de otras localizaciones más secas.
Sin embargo, pese a que la nariz húmeda en los gatos es algo normal, si te parece que tu gato tiene la nariz muy húmeda, esto puede responder a una enfermedad infecciosa frecuente en los gatos, como es la rinotraqueitis felina. Esta enfermedad está causada por el herpesvirus felino de tipo I (HVF-1), que tiene la capacidad de establecer latencia en las células de los gatos a los que infecta. Dicha latencia se puede acabar ante situaciones estresantes o de inmunosupresión, en las que el virus se reactiva y vuelven a aparecer signos clínicos. Los más característicos incluyen rinitis, descarga nasal y ocular mucopurulenta, anorexia, estornudos, infecciones bacterianas secundarias e incluso neumonía. Pero, además de la rinotraqueítis, hay otras enfermedades que pueden cambiar la humedad de la nariz felina, además de producir secreción nasal. Se trata de patologías como las siguientes.
Carcinoma de células escamosas: Debido a los rayos ultravioletas, se desarrolla especialmente en los gatos blancos o con mucho blanco, de nariz rosada y que toman el sol. Se trata de un tumor maligno que se extiende de forma local por el plano nasal, la cara, la boca y las orejas. En determinadas ocasiones puede llegar a extenderse a pulmones o nódulos linfáticos. La piel se va volviendo rojiza, con zonas ulceradas y costras de bordes elevados y duros. Las lesiones pueden llegar a sangrar. El tratamiento consiste en la extirpación del tumor cuanto antes para evitar la invasión de tejidos adyacentes. En ocasiones también se deben extirpar las orejas, pero, si el tumor se localiza en los párpados o en la nariz, la extracción es más complicada. Puede considerarse la radioterapia adicional o la criocirugía
Pólipo o tumor nasal: Los nódulos en la cavidad nasal interfieren y pueden aumentar las secreciones, incrementando la humedad y provocando descarga nasal. Los pólipos inflamatorios en los gatos son masas no tumorales que se forman de la mucosa del tímpano, el conducto de Eustaquio y/o la nasofaringe. En gatos jóvenes es más frecuente y puede ser congénito, debido al desarrollo de un remanente procedente del arco faríngeo, o consecuencia de infecciones de tipo crónico en las vías respiratorias altas, infecciones ascendentes de la nasofaringe u otitis media. Estos gatos presentan respiración estertórea, así como rascado de oreja o signos vestibulares o de Horner. El tratamiento es la osteotomía ventral de la bulla con tracción del pólipo y retirada quirúrgica, aunque también se puede hacer por endoscopia. Posteriormente es posible usar corticoides para prevenir recidivas. Los tumores más frecuentes de la cavidad nasal en los gatos son el linfoma, el carcinoma y el sarcoma, que provocan signos clínicos como sangrado nasal, sonidos respiratorios, deformidad facial o descarga nasal.
Neumonía: Consiste en una infección/inflamación del pulmón causada por bacterias, virus o parásitos. Los gatos afectados además de nariz húmeda, presentarán tos, fiebre, anorexia, sonidos pulmonares y dificultad respiratoria. Hay que acudir al veterinario para iniciar el tratamiento.
Cuerpo extraño:
El daño causado por un cuerpo extraño que entra en la nariz del gato, como una pequeña espiga, es el responsable de irritar la cavidad nasal, causando inflamación, rinitis y secreción nasal, además de poder predisponer a infecciones secundarias. Especialmente si ves que la secreción pasa de transparente a purulenta o es amarillenta o con sangre, acude de urgencia al centro veterinario. Puede ser grave y necesitar una rápida atención.
Los gatos, a diferencia de los perros, pueden quedarse solos en casa durante unos días si es que debemos ausentarnos por cualquier motivo. Aunque se considere que estos felinos son independientes y solitarios, lo cierto es que no dejan de ser animales domésticos que necesitan de nuestra compañía y atención para su bienestar. Por eso, nuestra ausencia no puede prolongarse por más de unos días.
Un periodo de tiempo más largo supondría buscar otra solución, como una residencia para gatos o algún familiar que se encargase de atenderlo. En cualquier caso, es necesario preparar la casa y a nuestro gato para poder dejarlo solo durante nuestra ausencia.
Por supuesto, nuestro gato tiene que continuar bebiendo y alimentándose aunque nosotros no estemos en casa. Hay que calcular la cantidad de comida que necesitará durante nuestra ausencia, así como asegurar su acceso a agua limpia las 24 horas del día. Muchos cuidadores llenan varios comederos con pienso y varios bebederos con agua. Pero esta opción, que puede ser válida para algunos gatos, presenta inconvenientes. Para empezar, el animal puede volcar los recipientes, quedándose sin agua y sin comida. Esto es más habitual en domicilios con más de un gato, en los que puede haber alguna trifulca en la zona de alimentación, o en ejemplares muy juguetones que los pueden tirar sin querer. Además, el pienso al aire puede resecarse y el agua ensuciarse, con lo que los gatos más quisquillosos pueden dejar de comer y/o de beber. Para evitarlo, podemos recurrir a comederos automáticos y bebederos inteligentes.
Si vamos a estar fuera de casa durante unos días y queremos asegurarnos de que nuestro gato tiene acceso a comida y a agua siempre limpia y fresca, podemos optar por utilizar bebederos y comederos inteligentes. Eso sí, empieza a usarlos unas semanas antes de irte para asegurarte de que el gato los acepta.
Por otra parte, si, al contrario, notas que la nariz de tu gato está seca y ha perdido su humedad, puede ser debido a motivos como el calor, la deshidratación o la fiebre.
Causas de nariz húmeda en el gato
Además de la humedad de la nariz de tu gato, hay algunas causas que pueden explicar que esté mojada. Destacamos las siguientes:
Acicalamiento: ya sabes que los gatos, siempre que estén sanos, dedican mucho tiempo de su día a esta actividad, lo que les permite relajarse y sentirse limpios de suciedad y de organismos que pudieran poner en riesgo su salud.
Ingesta de agua: otro motivo que puede explicar la humedad en la nariz de tu gato es que acabe de pasar por el bebedero para ingerir un poco de agua.
Condiciones climatológicas: los meses más fríos del año y los lugares con humedad ambiental más elevada, también suelen hacer que las narices de nuestros pequeños felinos se encuentren más frías y húmedas que en otros meses del año, a diferencia de otras localizaciones más secas.
![](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh7KmzyikCZ8N78Nr8zuv3Wu8V7TQMbs4YCaKamFovFQNEJqCZgEYIX4Pd_XJeCZTZ_OCuK8tgQUJOn0cSf59PZJIKXnXMk3mwfwjT8w2HoXWPlWdnHhdF5vPr2IRsOCFSuidRpgVEgVOVH/s0/nariz+de+micho.jpg)
Carcinoma de células escamosas: Debido a los rayos ultravioletas, se desarrolla especialmente en los gatos blancos o con mucho blanco, de nariz rosada y que toman el sol. Se trata de un tumor maligno que se extiende de forma local por el plano nasal, la cara, la boca y las orejas. En determinadas ocasiones puede llegar a extenderse a pulmones o nódulos linfáticos. La piel se va volviendo rojiza, con zonas ulceradas y costras de bordes elevados y duros. Las lesiones pueden llegar a sangrar. El tratamiento consiste en la extirpación del tumor cuanto antes para evitar la invasión de tejidos adyacentes. En ocasiones también se deben extirpar las orejas, pero, si el tumor se localiza en los párpados o en la nariz, la extracción es más complicada. Puede considerarse la radioterapia adicional o la criocirugía
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Pólipo o tumor nasal: Los nódulos en la cavidad nasal interfieren y pueden aumentar las secreciones, incrementando la humedad y provocando descarga nasal. Los pólipos inflamatorios en los gatos son masas no tumorales que se forman de la mucosa del tímpano, el conducto de Eustaquio y/o la nasofaringe. En gatos jóvenes es más frecuente y puede ser congénito, debido al desarrollo de un remanente procedente del arco faríngeo, o consecuencia de infecciones de tipo crónico en las vías respiratorias altas, infecciones ascendentes de la nasofaringe u otitis media. Estos gatos presentan respiración estertórea, así como rascado de oreja o signos vestibulares o de Horner. El tratamiento es la osteotomía ventral de la bulla con tracción del pólipo y retirada quirúrgica, aunque también se puede hacer por endoscopia. Posteriormente es posible usar corticoides para prevenir recidivas. Los tumores más frecuentes de la cavidad nasal en los gatos son el linfoma, el carcinoma y el sarcoma, que provocan signos clínicos como sangrado nasal, sonidos respiratorios, deformidad facial o descarga nasal.
Neumonía: Consiste en una infección/inflamación del pulmón causada por bacterias, virus o parásitos. Los gatos afectados además de nariz húmeda, presentarán tos, fiebre, anorexia, sonidos pulmonares y dificultad respiratoria. Hay que acudir al veterinario para iniciar el tratamiento.
Cuerpo extraño:
El daño causado por un cuerpo extraño que entra en la nariz del gato, como una pequeña espiga, es el responsable de irritar la cavidad nasal, causando inflamación, rinitis y secreción nasal, además de poder predisponer a infecciones secundarias. Especialmente si ves que la secreción pasa de transparente a purulenta o es amarillenta o con sangre, acude de urgencia al centro veterinario. Puede ser grave y necesitar una rápida atención.
Consejos para dejar a mi gato solo en casa
Los gatos, a diferencia de los perros, pueden quedarse solos en casa durante unos días si es que debemos ausentarnos por cualquier motivo. Aunque se considere que estos felinos son independientes y solitarios, lo cierto es que no dejan de ser animales domésticos que necesitan de nuestra compañía y atención para su bienestar. Por eso, nuestra ausencia no puede prolongarse por más de unos días.
Un periodo de tiempo más largo supondría buscar otra solución, como una residencia para gatos o algún familiar que se encargase de atenderlo. En cualquier caso, es necesario preparar la casa y a nuestro gato para poder dejarlo solo durante nuestra ausencia.
¿Cómo dejar a mi gato solo en casa?
Por supuesto, nuestro gato tiene que continuar bebiendo y alimentándose aunque nosotros no estemos en casa. Hay que calcular la cantidad de comida que necesitará durante nuestra ausencia, así como asegurar su acceso a agua limpia las 24 horas del día. Muchos cuidadores llenan varios comederos con pienso y varios bebederos con agua. Pero esta opción, que puede ser válida para algunos gatos, presenta inconvenientes. Para empezar, el animal puede volcar los recipientes, quedándose sin agua y sin comida. Esto es más habitual en domicilios con más de un gato, en los que puede haber alguna trifulca en la zona de alimentación, o en ejemplares muy juguetones que los pueden tirar sin querer. Además, el pienso al aire puede resecarse y el agua ensuciarse, con lo que los gatos más quisquillosos pueden dejar de comer y/o de beber. Para evitarlo, podemos recurrir a comederos automáticos y bebederos inteligentes.
Fuente y comedero inteligente
Si vamos a estar fuera de casa durante unos días y queremos asegurarnos de que nuestro gato tiene acceso a comida y a agua siempre limpia y fresca, podemos optar por utilizar bebederos y comederos inteligentes. Eso sí, empieza a usarlos unas semanas antes de irte para asegurarte de que el gato los acepta.
Este es su funcionamiento:
Fuente inteligente: se trata de una fuente de agua que permite almacenar una cantidad determinada y que con un sistema de filtrado que la mantiene en movimiento. Los gatos suelen preferir beber agua en fuentes, precisamente, por no tratarse de agua estancada. La fuente inteligente Catit PIXI tiene capacidad para dos litros, cuenta con esterilizador UV-C, que neutraliza el 99 % de bacterias y de virus, filtro y se controla desde una aplicación para teléfonos móviles. Además, su diseño es ergonómico y no hace apenas ruido, con lo que no molestará a los gatos más sensibles. La aplicación notifica cuándo hay que rellenarla con agua.
Comedero inteligente: consiste en un comedero que ofrece la posibilidad de almacenar una cantidad concreta de pienso para que él mismo la vaya dosificando, así se evita que el alimento se seque y estropee. El comedero inteligente Catit PIXI es un dispensador de pienso que se puede controlar desde el teléfono móvil. Con un plato de acero inoxidable, su capacidad es de 1,2 kg, sirve para todas las croquetas de tamaño y forma circular (máx. 9mm de diámetro) y permite conservar el alimento fresco, crujiente y sin moho durante días. La aplicación avisa de cuándo es necesario rellenarlo.
Preparar el arenero para dejar al gato solo
Un punto muy importante, dado lo pulcros que suelen ser los gatos, es la bandeja higiénica. Independientemente de la arena que hayamos utilizado hasta entonces, para ausentarnos durante unos días conviene escoger una de calidad, que absorba por completo los líquidos y neutralice los malos olores. Cuanto más sucio esté el arenero, más probabilidades hay de que el gato se resista a utilizarlo y podamos encontrarnos, a la vuelta, con orina o excrementos en cualquier otro lugar o, lo que es peor, con que el gato haya aguantado las ganas de evacuar, lo que puede derivar en problemas de salud. Es buena opción añadir un arenero extra o más, en función de los días que vayamos a estar fuera. Por supuesto, este arenero será similar al que utiliza normalmente el gato y lo colocaremos en un sitio tranquilo. Recuerda que conviene introducir cualquier cambio paulatinamente y días antes de nuestra partida para asegurarnos de que el gato lo acepta.
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